Afrontando la realidad
Es increíble que haya pasado ya, casi una semana desde la creación de este blog. Ha sido una semana repleta de nuevas emociones. Todas juntas, forman un mar de sensaciones y pensamientos dentro de mí.
Entre las experiencias de mayor impacto emocional que he experimentado en los últimos días, se encuentra la muerte de mi primito de 6 años. Gaby, como todos solíamos llamarlo, murió de pancreatitis, enfermedad que dasarrolló como efecto secundario a los tratamientos de quimioterapia, que recibió durante más de la mitad de su corta vida.
Ante tal situación, pude observar las diferentes reacciones y el comportamiento de mis familiares para enfrentar la muerte. Todos reaccionamos de manera distinta. Sin embargo, todos optamos por enfrentar la situación.
¿Cómo continuar con la vida y los estudios cuando se siente tanto dolor y se tiene tan poca concentración? Esa es una desición individual que debo tomar. Yo ya me decidí. Estoy triste y tengo todo el derecho de expresar ese dolor. Por otro lado, no permitiré que ese dolor domine mis acciones. Ahora tengo una motivación más para continuar con mi vida.
Cada cuál posee una forma particular de enfrentamiento. Por ejemplo, mientras me sumergía en los estudios, para evitar el dolor, mi abuelo, escondía su pena, haciendo cuentos jocosos para alejar la tensión, mi abuela permanecía serana y se sumergía en oración , y mis primas hablaban de asuntos corrientes. Todos buscábamos modos diferentes para despejar nuestras mentes y no pensar en la muerte. Sin embargo, no podíamos aplazar por mucho tienpo lo inevitable.
Ayer di cara a la realidad con el entierro del cuerpecito de Gaby. Fue nuestra Fe en lo Superior lo nos recomfortó a mí y a mi familia.
Ayer afronté la muerte de Gaby, hoy es mi deber afrontar mi vida y mis responsabilidades. Mi mayor reto es continuar viviendo.

¡Saludos! Soy Madeleine Tubéns. Tengo 18 años y soy estudiante de nuevo ingreso de la Universidad de Puerto Rico - Recinto Mayaguez. Quiero darle la bienvenida a mi primer blog. Espero que les sea de gran utilidad y que juntos podamos adquirir más conocimiento sobre la ansiedad y la manera en que nos afecta diariamente.¡No le demos tanta importancia a las preocupaciones y vivamos feliz!
Profesor Núñez dijo
Madeleine,
A la verdad que no tengo nada que decir. Este tipo de experiencia va más allá de lo que uno puede describir en palabras para tratar de dar apoyo. Pero entiendo ese dolor que desgarra el alma y nos hace humildes ante los designios de la vida.
Haz enfrentado esta situación con una gran madurez. Adelante,
Profe
26 Junio 2005 | 04:11 PM